Cómo aprobar oposiciones: Consejos y trucos infalibles

Saber cómo aprobar una oposición es la clave número 1 para iniciar el camino con éxito. ¿Eres de los que cree que todo es cuestión de ponerse a estudiar oposiciones y ya está? ¿Que lo único importante es echarle muchas horas?

Seguro que has oído en infinidad de ocasiones que más vale calidad que cantidad, y en Dónde Estudiar estamos de acuerdo con esa afirmación.

Te aseguramos que, en esto de las oposiciones, el mejor no es el más listo ni el que más estudia. El mejor es quien sabe lo que se pide y cómo se pide. Quien conoce el proceso y los trucos para aprobar.

¿Quieres conocerlos? ¡Sigue leyendo!

Consejos para aprobar oposiciones fácil y rápido

Recopilamos una serie de consejos generales pero, obviamente, unas oposiciones son más fáciles de aprobar que o tras. No es lo mismo estudiarte 12 temas que estudiarte más de 400. No es lo mismo estar un año que estar más de cinco.

Sea cual sea tu proceso, puedes aprobar oposiciones si de verdad te lo propones.

cómo aprobar oposiciones

1. Busca unas oposiciones fáciles

Una de las más preguntas que más se hacen los aspirantes es cuánto tiempo hay que estudiar para aprobar una oposición. La respuesta depende del proceso: del temario, de la dificultad, del número de pruebas, etc.

Si de verdad quieres aprobar unas oposiciones rápido, busca las que sean fáciles. Ya dedicamos todo un post a ello, pero te lo recordamos. Los procedimientos que se consideran más fáciles son las ejército, las de Correos, las de de ayudantes de instituciones penitenciarias y las de auxiliares y administrativos del Estado.

Son fáciles por la titulación de acceso (graduado en ESO) y el procedimiento, pero también hay mucha competencia. Y eso alargará el proceso, así que también debes valorarlo.

2. Conoce el procedimiento

Ya has decidido qué oposiciones vas a estudiar, ¿verdad? Ahora es el momento estudiar de manera exhaustiva el procedimiento. Busca convocatorias anteriores y lee línea a línea cómo son las pruebas.

Busca ejercicios de otros años y experiencias de otros opositores, por ejemplo, en vídeos de YouTube o en comentarios en foros.

Sentimos decírtelo, pero determinados procesos son muy poco transparentes. Ha habido gente con tesis doctorales en una materia que ha contado todo lo que sabe en una examen de oposiciones, y ha suspendido.

¿Por qué? Porque hay muchos aspirantes, tienen que quitarse a gente de en medio y quienes te corrigen han estudiado lo mismo que tú. No es un profesor corrigiendo a niños de la ESO.

Por lo tanto, cuanto más conozcas qué se pide convocatoria tras convocatoria, mejor. No tienes que ser Einstein, tienes que convencerles.

3. Reúne el temario y decide cuánto te vas a estudiar

Una vez conozcas el procedimiento y te quede meridianamente claro que quieres someterte a él, es momento de hacerte con lo que necesitas.

Compra libros, adquiere el temario de una academia o pídeselo a un amigo que ya ha pasado por lo mismo. Lo que quieras, pero procura que sea un temario actualizado que de verdad pueda servirte.

Cuando lo tengas, decide qué vas a estudiar. Conoces el procedimiento porque has seguido nuestro consejo número 2, así que sabes cuántos temas prepararte.

Imagina que tu oposición tiene 80 temas y tienes que desarrollar uno de entre cinco bolas extraídas al azar. Si te prepararas solo 53 temas, tus probabilidades de que te salga bola son del 99,66%.

La competencia será muy alta en cualquier procedimiento, así que es preferible llevar menos temas y muy bien a llevar más pero no ser capaz de destacar con ninguno.

4. Elabora un calendario (o múltiples)

Bueno, lo cierto es que tu planificación debería abarcar varios documentos.

Por un lado, necesitas un calendario general que abarque hasta la fecha prevista de los exámenes. Usa colores para señalar fechas límite de estudio de temas nuevos y tareas como el repaso.

Imagina que tienes que estudiar 80 temas en 18 meses. Deberías combinar el estudio de temas nuevos con el repaso, y dedicar los últimos dos meses solo a repasar.

Es decir, cada mes de los primeros 16 meses tienes que estudiar cinco temas nuevos y repasar los anteriores. Los dos últimos meses debes dedicarlos solo a repasar.

También deberías crear un horario semanal de acciones, por ejemplo:

  • Lunes: lectura y subrayado.
  • Martes: elaboración de mapa conceptual.
  • Miércoles: esquema de palabras clave.
  • Jueves: repaso del tema.
  • Viernes: resumen.
  • Sábado: ensayo por palabras clave de tema anterior.

Además, es recomendable elaborar una hoja de Excel con cada número de tema y casillas de repaso: repaso 1, repaso 2, repaso 3… Así podrás controlar cuántas veces has repasado el mismo tema y cuáles tienes olvidados.

5. Elige un lugar adecuado para estudiar

Te adelantamos que vas a tener que echar muchas horas. A lo mejor no te has planteado echar tantas como otros opositores, porque tienes que estudiar y trabajar a la vez. Pero, igualmente, serán muchas horas.

Si el entorno de trabajo no es el adecuado, te sentirás cansado antes, no podrás cumplir los objetivos que te has marcado y te desmotivarás.

Vigila lo siguiente:

  • El ruido. Si estudias en casa, escoge la habitación más alejada del salón y otras zonas comunes.
  • La luz para estudiar. Natural, a ser posible. Y, cuando no haya, luz fría y suficiente.
  • La temperatura. Debería estar entre los 12 y los 22ºC.
  • La mesa. Que sea amplia, que vas a gestionar mucho material.
  • La silla. Que pueda ajustarse en altura y esté acolchada. Tus piernas deben caber bien bajo la mesa. Te recomendamos esta selección de las mejores sillas para estudiar.

6. Cuéntale a tu entorno tus planes

Muchas personas que toman la decisión de estudiar deciden no contarle nada a su entorno. Ni siquiera lo saben todos sus familiares. “Es que no quiero que me anden preguntando y tener que explicar”, dicen.

Muchas veces, lo que denota esta actitud es un evidente miedo al fracaso. No quieres que se depositen expectativas sobre ti por si no las puedes cumplir. No quieres decepcionar a nadie.

Pero no creemos que esta estrategia esté bien pensada. Cuando tienes un objetivo y lo compartes, adquieres un compromiso mayor contigo mismo. Y, además, involucras a tus seres queridos.

Seguro que entienden mejor por qué no sales de ruta los sábados por la mañana y envían de cuando en cuando mensajes de ánimo que te insuflan energía. Si han pasado por procesos similares, incluso pueden darte consejos.

7. Aprende técnicas de estudio

Las técnicas de estudio son importantes porque sirven para optimizar el tiempo y el esfuerzo que dedicas a la tarea. Te ayudan a priorizar y a adquirir métodos de estudio que puede que sean más eficaces para ti.

También hemos dedicado posts a las técnicas de estudio, e insistimos en que debes conocerlas y probarlas. No pienses: “Debería estar adelantando materia en lugar de perder el tiempo”. Sino: “Con una técnica de estudio adecuada, aún recordaría lo que estudié en el tema 1”.

Estas son algunas de las técnicas de estudio consideradas más eficaces:

  • Mapas mentales. Resumen y organizan las ideas.
  • Tarjetas de estudio. Ayudan a asimilar datos concretos o vocabularios.
  • Ejercicios prácticos. Ponen en relación la teoría con la práctica para que la primera se te quede mejor.
  • Reglas mnemotécnicas. Asocian conceptos y ayudan a memorizarlos.
  • Imágenes. Las representaciones figuradas y los esquemas se quedan mejor que las palabras escritas.
  • Compartir conocimiento. Expón el tema a tus peluches o comenta en un foro de Internet. Te ayudará a retener.

Y no lo olvides: ¡REPASA! La curva del olvido muestra que, en pocos días, olvidarás lo aprendido si no lo miras de nuevo.

8. Pide ayuda

Nos cuesta pedir ayuda por varios motivos. A lo mejor no es orgullo, pero sí pensar que alguien se va a demorar demasiado en darte la respuesta que buscas.

Quedarte con una duda siempre resultará contraproducente. Si es relativa a la materia, aparecerá de nuevo más adelante y podrías tener problemas para procesar nuevo contenido.

Por eso es tan útil ponerse en manos de expertos, sea un preparador o una academia (consulta nuestra lista de mejores academias de oposiciones aquí). Sobre todo, si eres opositor principiante. Sea en la modalidad presencial o online, te ofrecerán canales suficientes de contacto.

La ayuda puede ir más allá. A veces no se trata de resolver una duda, sino de descargarte de responsabilidades y tener más tiempo para estudiar. Pide a tu pareja y/o a tu familia ayuda con la casa, los niños, etc.

9. Aprovecha cualquier ratito

Es un consejo útil, sobre todo, para quienes tienen que compatibilizar el estudio con el trabajo. A veces llega el último tramo del día sin haber tenido tiempo para estudiar. “Para media hora, ya no me pongo. Mañana será otro día”, piensas.

Dale la vuelta a ese pensamiento.

Descarga una aplicación como Toggl y comienza a contar el tiempo que dedicas al estudio. Es posible que en una semana entera logres acumular cinco o seis horas de estudio en estos “ratitos” que estuviste a punto de desechar por considerarlos poco tiempo.

La aplicación también creas informes y estadísticas que te permitirán hacer tus cálculos. No hace falta que te vuelvas un experto ni que pierdas el foco de lo verdaderamente importante, pero te puede servir.

10. ¡Descansa!

Si no has tenido tiempo para estudiar un día, tendrás que organizarte mejor. O bien el problema está en que no te has marcado objetivos realistas o tienes dificultades para calcular el tiempo.

Saca tus propias conclusiones y trata de mejorar, pero bajo ningún concepto trates de ganar tiempo restándoselo al descanso. Si no has tenido tiempo para todo, trata de mejorar. Pero ahora vete a la cama y descansa.

Si descansas bien y estudias de forma equilibrada, tu cerebro mantendrá y asimilará mejor los nuevos conocimientos. Tu memoria a largo plazo trabajará mejor y rendirás bien durante toda la sesión.

11. Controla tus emociones

La carga mental es algo con lo que vas a tener que lidiar durante todo el tiempo de estudio. Hay formas de procurar tu bienestar y mantener a raya el agobio: medita, descansa, haz ejercicio, celebra tus progresos, pasa tiempo en la naturaleza, sonríe, baila, regala besos y abrazos, socializa…

A medida que se acerque la fecha del examen, lo que más experimentarás será estrés. Si has realizado los ejercicios anteriores durante la fase de estudio, tendrás ya mucho ganado.

Los ejercicios de meditación y respiración te vendrán muy bien el día anterior al examen, al igual que el descanso.

12. Jamás te rindas

No te vamos a engañar: es muy posible que no apruebes las oposiciones. Y también es posible que sí lo hagas. Pero tienes que aceptar que puede pasar cualquier cosa, y estar preparado para celebrar o aceptar con resignación.

Si dedicas muchas horas al estudio, resultará decepcionante no alcanzar el objetivo. Te echarás la culpa, sentirás que no has dedicado el tiempo suficiente y te plantearás incluso que no vales para estudiar.

Relativiza. Suspender es tan posible como aprobar, y te ha tocado la peor parte. Podía pasar, así que no tiendas al drama. No te permitas hundirte ni te dediques palabras duras. Has hecho lo que has podido.

Está bien que hagas autocrítica, pero solo para aprender de los errores. ¿Dónde crees que han estado tus fallos? ¿En la planificación, en la manera en que has resuelto el examen o en otros aspectos? Haz anotaciones que te servirán para la próxima vez.

Porque sí: habrá próxima vez. Has entrado en la dinámica de estudio, luego has avanzado muchísimo aunque ahora creas que no. Piensa que cada día te acerca más al objetivo, ¿de verdad vas a dejarlo? Descansa unos días (o semanas), recarga pilas ¡y a seguir! No tires a la basura el tiempo que ya le has dedicado.

Preguntas frecuentes sobre aprobar oposiciones

Si por fin te has decidido y vas a estudiar, habrá un sinfín de preguntas recurrentes. En algunos casos, tratan de autosabotearte: ¿podré aprobar oposiciones a los 40? ¿Puedo estudiar si estoy trabajando y con hijos?

Todo es posible, aunque unos contextos personales resultan más difíciles que otros. Sigue los consejos que te hemos dado y despeja dudas frecuentes entre opositores.

➤ ¿Se puede aprobar oposiciones sin estudiar?

De entrada, diríamos que no. Hay personas que llevan toda la vida trabajando de interinos en Educación, por ejemplo, y ejercen con mucha profesionalidad. Pero se presentan sin conocer el proceso y no proponen un contenido novedoso, por lo que no aprueban.

No conocemos ningún caso de alguien que haya aprobado oposiciones sin echar sus buenas horas de estudio. Si los hay, deben ser una “minorísima” minoría.

Aprobar unas oposiciones solo haciendo test, por ejemplo, aumenta las posibilidades. Aunque sin razonar ni procesar las respuestas, solo memorizando, será difícil.

➤ ¿Cuánto se tarda en aprobar una oposición?

El diario Cinco Días elaboró una media para las oposiciones jurídicas. Los que más tardan son los aspirantes a notarías, unos cinco años y medio de media. Los que menos son los de gestión del Estado y los técnicos de Hacienda, que se llevan dos años de media.

Las academias especializadas también realizan sus cálculos. Para la Policía Nacional, por ejemplo, se estima que un opositor estará entre año y medio y dos años como mínimo. Repetimos: como mínimo.

Por lo general, no habrá proceso en el que eches menos de un año. Lo primero en lo que debes mentalizarte es en que te llevará tiempo.

➤ ¿Se puede aprobar oposiciones a la primera?

Sí, se puede. Hay muchas personas que se han presentado a las oposiciones por primera vez y han aprobado. Por dos razones: iban bien preparadas y han tenido suerte.

La suerte es un factor importante en las oposiciones: que te caiga un tema o temas que te sepas bien, que te toque un tribunal al que logres convencer, etc.

Las probabilidades de aprobar una oposición a la primera existen, sí, pero posiblemente sean más bajas que las de suspender. Es decir, es más probable que suspendas a que apruebes. Mentalízate sobre ello para evitar dramas si llega la decepción.

➤ ¿Se pueden aprobar en dos o tres meses?

Difícilmente. Como poder, se puede. Todo es posible. Si estudias dos o tres meses, es muy poco probable que vayas bien preparado. Ni siquiera para las oposiciones de Correos, en las que entran poco más de 10 temas.

Para interiorizar bien el temario, repasar, practicar y conocer el procedimiento se necesitan más de dos o tres meses. Ya decíamos que, de media, el mínimo es un año.

➤ ¿Puedo aprobar oposiciones sin academia?

También se puede, pero será más difícil. Al menos, la primera vez.

No minusvalores el potencial de un método profesional para aprobar oposiciones. En una academia hay profesionales con mucha experiencia en la preparación: conocen bien qué se pide en el proceso, así como el temario y la resolución de casos prácticos.

Proporcionan material bien organizado, resuelven tus dudas, te evalúan y te dan consejos para mejorar. No solo eso. También ofrecen técnicas de alto rendimiento para aprobar una oposición y te mantienen informado sobre todas las partes del ciclo de una convocatoria.

Además, actúan como revulsivo ante la soledad del opositor. Es mejor que no te aísles, pues es más positivo para tu salud mental sentirte acompañado.

➤ ¿Qué significa aprobar oposiciones sin méritos?

Es lo que sucede en un concurso oposición. En estos procedimientos, el aspirante se debe presentar a las pruebas y exámenes, y luego presentar méritos que acrediten su formación y su experiencia.

Sucede así, por ejemplo, en las oposiciones de Educación. Aspirantes a maestros y profesores hacen su examen escrito y, si pasan, la defensa ante el tribunal de su programación. Si aprueban, se valorarán los títulos y certificados que han presentado previamente: tiempo trabajado en el sistema público (por bolsa extraordinaria) o privado, másteres, cursos de formación permanente, artículos publicados en revistas científicas, ponencias, etc.

Aprobar unas oposiciones sin méritos implica pasar los exámenes y pruebas, pero no tener nada más que el tribunal pueda valorar. ¿Qué sucederá entonces? Que, aunque tu nota sea muy alta, posiblemente no obtengas plaza. Sí podrás permanecer en la bolsa de empleo y esperar una vacante.

Igualmente, la bolsa también se ordena considerando la nota y los méritos. Aun sin obtener plaza, no es lo mismo estar en los primeros puestos que en los últimos, pues puede que ni siquiera te llamen para trabajar antes de la siguiente convocatoria. Y entonces todo empezará de nuevo y tu aprobado no te habrá servido para trabajar.

Nuestro consejo, por lo tanto, es que estudies bien el proceso (consejo número 2) para saber qué se valorará. En la medida de tus posibilidades de tiempo y presupuesto, trata de reunir méritos para que tu esfuerzo al estudiar se vea después equilibrado.

En definitiva, conocer los trucos para saber cómo aprobar una oposición te ayudará a tener éxito. Nunca está de más revisar la manera de estudiar, pero lo importante es que tengas claro que no hay fórmulas mágicas. Al final, los aspirantes que quedan son los que no se han rendido.